Rectoría

Querida Comunidad Hurtadiana:

¡Reciban mi afectuoso saludo!

Hoy es un momento de agradecer lo que han cosechado, de traer a su memoria los sentimientos y experiencias vividas; la formación integral en su actuar, sentir y pensar… sí, porque la historia de sus vidas ha dialogado con discernir entre lo malo, lo bueno y lo mejor. Descubrir en libertad sus talentos para los demás, es haber intentado y concretado su existir.

Agradecer estos años que, junto a sus padres, los hemos visto caerse y levantarse, una y otra vez, actitud que los ha hecho ser fuertes, resistir y emprender, que con el ejercicio de la voluntad y el justo juicio han construido su carácter o forma de ser. Nos sentimos orgullosos, porque estamos convencidos que su perseverancia e inteligencia los iluminará para construir una sociedad más justa, inclusiva, fraterna y solidaria, coherente entre los que sueñan, dicen y hacen. Siempre mirando a los ojos con honestidad y verdad.

Estamos en un cambio de época, ustedes anticipan el futuro, así Chile y la nueva región de Ñuble los necesita. Cada uno de ustedes posee cualidades nobles que siendo personas con distintas condiciones de todo tipo, se transforman en un solo cuerpo ¡En ustedes se integran todos los aprendizajes!.. SON EL FUEGO QUE ENCIENDE OTROS FUEGOS.

Ustedes mismos han sido testigos durante su vida escolar, de valores como la solidaridad y la compasión, de reconocer y ver el dolor de los demás, de lo que significa la dignidad humana. Gasten su vida en concretar los grandes ideales. Ustedes son capaces de actuar con valor por la justicia social ¡Sean consecuentes y sigan idealistas!

Con el Papa Francisco les digo: “no vinieron a este mundo a vegetar, a pasarla comodamente, a hacer de la vida un sofá que los adormezca, al contrario, han venido a otra cosa, a dejar una huella. ¡Viva su vocación! ese llamado que susurra en su oído. El Señor quiere tus manos para seguir construyendo el mundo de hoy. Él quiere construirlo contigo, te quiere hacer ver que el mundo contigo puede ser distinto. Eso sí, si no coloca lo mejor de ti, el mundo no será distinto”.

La relación personal que encarna la verdadera libertad que lo hace capaz de discernir y el no contentarse nunca con la mediocridad, es lo que San Alberto Hurtado llama SER MÁS. El “ser más” es el fuego, el fervor en acción que sacude a los dormidos. Es aprovechar el día, es progresar, es la excelencia de ser feliz con las pequeñas y grandes obras bien hechas. Es desde pedir permiso y dar las gracias hasta trabajar y crear para los demás.

¡Atrévanse a ser más! busquen la trama de virtudes la que se pone en juego en las tareas cotidianas: La  fortaleza, para preservar en el trabajo, a pesar de las naturales dificultades y sin dejarse vencer nunca por el agobio; la templanza, para gastarse sin reservas, superar la comodidad y el egoísmo; la justicia, para cumplir nuestros deberes con Dios, con la sociedad, con la familia, con sus colegas; la prudencia, para saber en cada caso qué es lo que conviene hacer y lanzarnos a la obra sin retrasos.

Recuerden que hurtadianos y hurtadianas serán siempre, que se note la alegría de su vivir, en los valores que guían sus acciones, su amor puesto en sus obras, porque sus espíritus inquietos están llamados a superar las fronteras del conformismo y la apatía, son llamados a superar las fronteras del conformismo y la apatía, son llamados a más amar para servir mejor, para que al final del día recojan la cosecha de sus obras y busquen las semillas para volver a sembrar, así como nosotros, los de ayer y los de hoy, lo hacemos dando lo mejor, colaborando en la obra de Dios.

Quiero dar un merecido reconocimiento y agradecimiento a sus padres que confiaron en nosotros y a sus profesores, asistentes y auxiliares que con tanto cariño y amor colaboraron en su formación y cultivaron su ser: hombres y mujeres de bien para los demás.

Y con San Alberto Hurtado les digo a cada uno: “¡Cumple tu misión que te ha sido confiada, tu pequeña misión, la que solo tú puedes cumplir, tú solo en toda la creación puedes llenar esa misión!”

Siempre recuerden que vinieron a este mundo a ser felices y entregar amor, que vinieron a aprender y que su aprendizaje recién comienza… nunca olviden que hay alguien que siempre los va a acompañar, cuando el camino se ponga difícil, cuando piensen que no pueden, no se olviden de quienes les dieron la vida… No se olviden que son hijos de Dios y de María y que ellos nunca olvidan ni dejan solos a sus hijos ¡Qué Dios los bendiga a cada uno de ustedes y sus familias!

 

Cordialmente,


Rodrigo Sepúlveda Garrido
RECTOR
Colegio Polivalente
Padre Alberto Hurtado